domingo, 16 de agosto de 2009

MARIA ELENA ROSSEL ZAPATA, VENUS PERU 1959

María Elena Rossel Zapata tenía 17 años, un mes y 19 días de edad, la noche que, en Lima, fue ungida como Venus Perú 1959. Antes, había sido elegida Venus Piura, certamen que organizó el Club de Leones.
La bella representante de Piura  recibió una gran ovación cuando el jurado calificador, a las 2 y 55 de la madrugada del 30 de setiembre, anunció el triunfo de la cuarta hija de los esposos Alberto Rossel y Rosa Victoria Zapata (arriba).
Este triunfo, le permitió a la guapa María Elena participar en el Miss Mundo que se realizó en Londres. Ocupo el segundo lugar, pero los diarios de la época, como El Comercio de Lima y la Industria de Piura, dieron a conocer que el título de la mujer más bella del orbe le había sido arrebatado por un error del jurado.  
El Miss Mundo 1959 se efectuó el 10 de noviembre y la ganadora fue la representante de Holanda, Corina Roschalfer, quien no fue felicitada por las representantes de Estados Unidos y Canadá. Ellas objetaron su elección, alegando que había usado rellenos en su ropa de baño y el hecho de que entre los miembros del jurado se encontraba su novio.

María Elena, al retornar de Londres, el 6 de diciembre, fue recibida por una multitud en Lima. Arribó a las 8 y 55 de la noche, en vuelo de Avianca. Llegó con unos kilitos de más, pero siempre bella. A Piura, su tierra adoptiva,  llegó el domingo 13 de diciembre en Faucett, línea áerea ya desaparecida.
Las autoridades de Piura y un mar humano la recibió en el aeropuerto. Le dieron la bienvenida, en nombre de todos los nacidos en esta cálida tierra, el Prefecto Manuel Noya Ferre, el alcalde Antonio Leigh, el Presidente de la Corte Superior de Justicia doctor Leoncio Guerra Lévano y el Subprefecto Octavio León Zaldívar.
La Venus Peru 1959 nació en Lima el 12 de agosto de 1942. Es la cuarta hija de la numerosa familia Rossel Zapata, que integran Alberto, Rosa Hortensia, Berha, Marcela, Cecilia, Alejandro y Patricia.  Posteriormente, contrajo matrimonio con el ingeniero Eduardo Balarezo Hilbeck. (abajo)

viernes, 31 de julio de 2009

SEGUNDO BACA MEDINA

Segundo Baca Medina nació en Chulucanas (Morropón), Piura, el 11 de mayo de 1946. Hijo del empresario Octavio "Chavo" Baca Vásquez, perdió a su madre Dotila Medina Ramírez, cuando contaba con apenas dos años de edad.
Estudió primaria en el Colegio Juan Palacios Pintado de su natal Chulucanas y a los 12 años viajó a Lima en busca de mejores horizontes. Trabajó en el mercado mayorista como vendedor de frutas, pero no descuido sus estudios secundarios, los que concluyó en la Gran Unidad Escolar Pedro A. Labarte.
Posteriormente cambió de actividad. Dejó la venta de frutas y se dedicó al negocio inmobiliario, para finalmente formar su empresa de transportes, la que actualmente dirige en la capital de la república.
Todos los años retorna a la tierra del mango y el limón y entre su labor altruista, destaca la donación del busto de Micaela Bastidas para el parque principal de este populoso sector, puerta de entrada a la ciudad de Chulucanas.

Parque Micaela Bastidas de Chulucanas.

domingo, 21 de junio de 2009

SERGIO ENRIQUE VISE RIVAS

Pintor piurano. Ginocchio conserva sesenta y cuatro óleos de las diversas etapas del desarrollo pictórico de este maestro. Fueron sus padres Salomón Vise y Sara Rivas. Ha sido alumno, profesor y director de la Escuela Regional de Bellas Artes “Ignacio Merino” de Piura. Está casado con Lourdes Meléndez Duque.

RAFAEL VILLEGAS CERRO

Nació en Paita. Condiscípulo del doctor Luis Enrique Ginocchio Feijó. Empresario. Past Presidente de FONDECAMARAS y CONFIEP. Impulsó la creación de la Zona Franca Industrial de su puerto natal. Presidió el Directorio de EsSalud.

LUIS ALBERTO RAMOS ZAMBRANO

Profesor. Trabajó en el Colegio Nacional “San Miguel”. Es uno de los personajes que menciona Vargas Llosa en su obra “Los Jefes”. Fue director-fundador del Colegio Nacional Mixto “Teniente Miguel Cortés del Castillo” de Castilla. Nació en Ica. Su deceso se produjo el 10 de abril de 1992, en Piura.

ELMER NUÑEZ REAÑO

Dirigió “La Industria”, periódico fundado el 17 de abril de 1918, durante veintiún años: de 1954 a 1975. Antes trabajó en el desaparecido diario “La Prensa” de Lima y en Huancayo. Past presidente del Centro Federado de Periodistas de Piura.

FERNANDO EMERITO MOSCOL ROSAS

Nació en Piura el 29 de octubre de 1923. Profesor y periodista. Ejerció la docencia en el Colegio Nacional “San Miguel”. Trabajó en “El Comercio”, -decano de la prensa nacional-, “Ecos y Noticias” y fue Jefe de Redacción del diario “La Industria”. Fundó el semanario “El Piurano”, que luego sería diario de la tarde. Su plana periodística la integraban “plumas jóvenes, ágiles y valientes”. Se casó con la dama chulucanense Adriana León Baca, de cuya unión nacieron Raúl Fernando, Oscar Armando, Ferdy Antonio, Rubén Darío, Diana Milagritos, María Adriana, Gustavo Adolfo y Silvia Consuelo Moscol León. También fue padre de Liliam, Myrna, Marco y Socorro Moscol Villegas y de Elizabeth, María Elena, Liliana, Julia y Fernando Moscol Campos. Falleció el 8 de enero de 1992.

AUGUSTO CEVALLOS TIMOTEO

Ayabaquino, abogado, editorialista del desaparecido diario “La Industria” de Piura. Vocal Superior. Presidió la Corte Superior de Justicia de Piura y Tumbes en el periodo 73-74, año de su centenario de creación. Past Decano del Ilustre Colegio de Abogados de Piura y Tumbes. Nació el 21 de enero de 1911. Falleció el 28 de febrero de 1983.

MIGUEL FELIX CERRO GUERRERO

Abogado, parlamentario y periodista piurano. Nació en Huancabamba, el 19 de noviembre de 1871. Se caso con Isabel Cebrían, de cuya unión nacieron los doctores Miguel y Vicente Cerro Cebrián. Murió a los 86 años de edad, el 23 de febrero de 1957. Mario Vargas Llosa, en sus memorias “El pez en el agua”, página 191, lo describe como “un viejecito menudo, con la cara requemada por la intemperie, en la que unos ojos vivos e inquietos traslucían su indomable energía. Era un hombre que no se cansaba nunca, que trabajaba hasta durmiendo, al que nadie le metía el dedo en la boca, severo y hasta duro, pero de una rectitud que a quienes trabajábamos a sus órdenes nos daba seguridad”.

LUIS VICENTE ALTUNA SANDOVAL

Abogado trujillano, pero con muchos años de residencia en la tierra de Miguel Grau. Ha sido cuatro veces Decano del Ilustre Colegio de Abogados de Piura y Tumbes. Se desempeñó como docente en el Colegio Nacional “San Miguel” y en la Universidad Nacional de Piura. Presidió la ANEA y publicó los VII volúmenes del Primer Festival del Libro Piurano, en octubre de 1958, cuando ejercía la presidencia de la Asociación Cultural de Piura. Dirigió el Instituto Nacional de Cultura (INC) por más de una década y como Presidente del Comité Pro-Casa de la Cultura concibió la construcción del Teatro “Manuel Vegas Castillo”.

lunes, 19 de enero de 2009

CARLOS ESTUDIABA MAÑANA, TARDE Y NOCHE

Raúl:
Muchas gracias por hacer una base de datos de la obra Carlos Llontop Valdiviezo, no sólo en la iniciación de una lucha social estudiantil de naturaleza política, sino en el enfoque metodológico para desarrollar una lucha en el siguiente marco: revolución cubana, guerrilla del MIR, el gobierno militar de Velasco y las corrientes ideológicas consideradas negativas por el marxismo del estructuralismo de Althousser y otros.
Carlos estudiaba mañana, tarde y noche. Sacrificaba sus horas de sueños y tiempo de alimentación para inculcar las ideas científicas de las ciencias políticas con honestidad y transparencia.
Velasco temeroso de gestarse un movimiento estudiantil, poniendo en peligro su proyecto, aceptó los consejos de asesores educativos como Walter Peñaloza para ordenar la expulsión de los dirigentes de San Marcos, entre los cuales estaba Carlos.
El día de su decisión lo que más sorprendió a Carlos fue la ausencia de Luis Lumbreras (derecha), miembro del entonces del Consejo Ejecutivo, a la sesión donde se decidió el destino de los dirigentes de San Marcos, entre ellos Carlos.
La sorpresa de Carlos por la actitud de Lumbreras, era la tremenda lucha librada para incorporarlo a la cátedra frente a la posición de la cátedra conservadora o reaccionaria de la Facultad de Letras de la UNMSM que no lo quería.
---------------------------------------------------------Ismael Saavedra Valdiviezo

YA DESCANSA EN PAZ

18 ENERO 2009

Oradores

Rinaldo Olaya Carrióm

Manuel Saavedra Valdiviezo

PRODUCTO DE SU EPOCA

Desde Puente Piedra, Lima, Perú
Alberto Mosquera Moquillaza
carabay5@yahoo.com.mx

La noticia viene de Piura: ha fallecido Carlos Augusto Llontop Valdiviezo. Para las nuevas generaciones estudiantiles, el nombre no tendrá significado alguno, pero no es igual para los egresados del Colegio San Miguel de Piura, ni para quienes pasamos por las aulas de la Facultad de Letras de la Universidad de San Marcos en la segunda mitad de los años 60. En ambos lugares Carlos Augusto dejó la impronta de su liderazgo, radical, apasionado, transparente y lúcido, muy lúcido, a pesar de su juventud.

Sus condiscípulos del Colegio San Miguel, presentes en la histórica toma del plantel, en 1964, nunca lo olvidarán. En la lucha contra los abusos de un instructor premilitar fue uno de los primeros en dar el rostro, pero no solamente ello: su palabra fue determinante en la acción. No era uno de los dirigentes formales, pero su liderazgo se torno indiscutible cuando desde las bases, habiéndole tomado el pulso a las masas, señaló el rumbo de los hechos: la toma del colegio, sin dudas ni murmuraciones.

En San Marcos, lo recordamos como uno de los miembros de la joven guardia sanmarquina que le cambió el color y el norte de la rebeldía juvenil de entonces. El APRA, el partido de los pactos políticamente contranatura, estaba siendo desplazada electoralmente de sus tradicionales plazas sanmarquinas (su último bastión fue la Facultad de Ciencias Económicas de donde fue literalmente arrojado en 1968), pero el peso de su ideología reaccionaria era un lastre para los acelerados tiempos que se vivían en el Perú y el mundo.

La joven guardia, pletórica de ideas aurorales, fue desbrozando el camino cubierto de musgo y malashierbas, y ahí vimos a Llontop dando batalla en las aulas, en los pasadizos, en las multitudinarias asambleas, sin ceder un milímetro en los principios, golpeando y contragolpeando los desviacionismos, siempre con las masas tras sus espaldas.

Carlos Augusto Llontop, fue un producto nato de su época. Piura, su tierra de origen, era la mata de una oligarquía algodonera que se consideraba con mandato divino para cabalgar sobre las espaldas de indios, negros y cholos en el extremo norte peruano. La lucha contra los abusos, atropellos y exacciones de esos sectores dominantes, constituyeron el clima levantisco en el que se fueron educando los adolescentes y jóvenes piuranos; pero donde además el enclave de la IPC en Talara, dueña y señora de nuestro petróleo, tenía que inflamar más su rebeldía. La toma del Colegio San Miguel de Piura, hay que ubicarla en ese contexto.
El 15 de junio de 1964, los sanmiguelinos tomaron el viejo claustro piurano.

Pero hay algo más que influirá en el joven Llontop. El Perú en su conjunto era un polvorín social y politico, ante las flagrantes inequidades del orden económico vigente; y América Latina no se quedaba atrás. La influencia de la revolución cubana era determinante en la insurgencia de los pueblos. El socialismo, propuesto por José Carlos Mariátegui en la década del 20 del siglo XX, hecho realidad en la Rusia de Lenin de 1917, y más tarde en la China de Mao, en 1949, había adquirido, en 1959, el color verde olivo de los revolucionarios cubanos de Sierra Maestra. En este sentido, la utopía socialista, al influjo de una y otra experiencia, se constituía en un derrotero revolucionario para los jóvenes que querían transformar el país desde sus raíces. Llontop fue uno de ellos, el socialismo fue su divisa, y a su divulgación se dedicó en cuerpo y alma.

Lastimosamente ese prospecto revolucionario no pudo cuajar en su totalidad. Cuando cayó en prisión, la policía se encargó de cortarle el vuelo al golpearlo inmisericordemente. Las torturas hasta la inconsciencia lo convirtieron en otro hombre. Nunca pudo volver a ser el mismo. Así murió. Pero como sucede con los revolucionarios, nunca dejan de existir, porque su figura va a cobijarse eternamente en la memoria de los pueblos.

Alberto Alarcón, un piurano que conoció a Llontop antes y después, acaba de escribir en su memoria:

En los últimos años, cuando abandoné Piura, lo veía caminar tembloroso por sus calles. Sí, el ángel temblaba porque la fisiología es inexorable. Pero de lo que sí estoy absolutamente seguro es que su espíritu jamás tembló. Que no tembló ante el carcelero ni el torturador. Que no tembló ante la posibilidad de perderlo todo por sus ideas y su causa. Lo digo porque una vez lo miré profundamente a los ojos y vi en ellos la luz de los héroes. Esa luz que Prometeo entrega sólo a los escogidos.

CUANDO UN GRAN HOMBRE MUERE,...

Escribe: Héctor Castro Mondragón
Me es oportuno unirme al homenaje después de muerto, también, a Carlos Llontop, líder necesario, hoy y siempre para la piuranidad y el Movimiento Popular Peruano. A pesar de su condición humana deteriorada por la represión sanguinaria de la dictadura militar velasquista, él mantenía su lucidez intelectual y nos recreábamos en circunstanciales diálogos sobre temas de actualidad peruana.
Hombre inteligente y con una correcta opción vallejiana por el Perú que sigue doliendo en el corazón de quienes anhelamos tenerlo al margen de tanto corruptos e indolentes que lo gobiernan.
Carlos Llontop debe ser conocido por los jóvenes de hoy, en las universidades y seguir su ejemplo en la búsqueda de un Perú digno. Carlos, mi homenaje, hoy y siempre. Y transmitiré tu mensaje de honestidad y espíritu de lucha por un Perú nuevo en un mundo nuevo como diría el gran Amauta José Carlos Mariátegui.
¡Cuando un gran hombre muere, nunca muere!

CUANDO UN AMIGO SE VA...

La muerte de Carlos Llontop Valdiviezo ha causado mucho dolor entre los que lo conocieron, ya en la Gran Unidad Escolar San Miguel o en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

EN LA GLORIA
RAFEMOLE siento mucho lo del compatriota Carlos Llontop. Que Dios tenga en la gloria a semejante luchador social.
CESAR NEGRON, Venezuela.

LIDER DE LOS 70
Carlos Llontop en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos -Facultad de Letras y Ciencias Humanas- fue un líder en los años 70. Lamentable sus últimos años de vida.
JORGE MARCHENA JAUREGUI

SE MUERE EL ALMA
Gracias Julio (Carmona) por este homenaje merecido al compañero sanmarquino Carlos Llontop. "Algo se muere en el alma cuando un amigo se va".
ROSINA VALCARCEL

CARLOS, UN BUEN ALUMNO

Escribe: Walter Eduardo Chávez Castro

Mi promoción, Carlitos Llontop, como yo le decía, no sólo fue buen alumno tanto secundario como universitario; sino que también jugaba fútbol muy bien. Era un centro delantero nato, goleador.
Ojalá que los integrantes de la promoción "José Carlos Mariátegui" -de la Gran Unidad Escolar San Miguel-, a la cual pertenecimos, siempre lo recuerden como él que fue antes de los maltratos que sufrió durante la dictadura militar de Juan Velasco Alvarado (arriba).
Descansa en PAZ Carlos Llontop!

CARLOS LLONTOP: IN MEMORIAM

Escribe: Julio César Carmona
-
Lo más probable es que muchos de quienes habitan en la ciudad de Piura, al norte de Perú, hayan visto alguna vez a Carlos Llontop caminando, con su paso ligerito, vendiendo caramelos o pidiendo ayuda económica a sus amigos. Y algunos, seguro, lo consideraron como uno más de los minusválidos u orates que pululan en el ambiente, a quienes por lo común se les ignora.
El hecho último en relación con él es la noticia de su muerte –misteriosa, pues se encontró su cuerpo lejos de la ciudad, cuando él no solía salir de ella–. Y no es que me sume a la tradición necrológica que tiende a homenajear a las personas sólo después de muertas, y, peor aún, que –como una liberación de cargos de conciencia– se hable de los muertos para resarcirse de la indiferencia manifestada con ellos por la ayuda que no se les proporcionó cuando más lo necesitaron. No es mi caso, porque –siempre que pude– a Carlos le di mi modesta ayuda.
Lo que quiero hacer aquí es rectificar esa imagen de minusválido que de él se tenía. A Carlos Llontop lo conocí –a fines de los años sesenta del siglo pasado– en la Facultad de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en Lima, en la que llegó a ser alto dirigente de su Federación de Estudiantes. Pero, hay que reconocerlo, Carlos Llontop llegó a la dirigencia no para realizar un trabajo burocrático, sino para aportar con sus grandes cualidades de ideólogo, de orador, de conductor de masas. Él encabezaba las movilizaciones. Era admirable verlo arengar a las masas estudiantiles, multitudinarias, que marchaban por las calles de Lima. Pero lo más destacable eran sus conferencias en las aulas de Letras abarrotadas de estudiantes que escuchábamos, asombrados, la lucidez con que analizaba las leyes dadas entonces por la Junta de Gobierno del General Velasco, demostrando la ligazón de ésta con los intereses foráneos (situación que, vista a la distancia, resulta ser ínfima en comparación con lo ocurrido en los gobiernos posteriores, incluido el actual).
Pero esa vehemencia hizo que las fuerzas represivas de entonces lo persiguieran y encarcelaran. Y, como resultado de esto, quedaron las secuelas de desequilibrio mental en que se vio sumido. Porque –fue vox populi– en las “mazmorras de la reacción” (que era como los estudiantes calificábamos a los órganos represivos) le inyectaron un fármaco llamado “pentothal” con el que, prácticamente se le hizo un “lavado de cerebro”.
Esa fue la carrera meteórica de un luchador social que, como esas estrellas fugaces que vemos caer en las noches, hoy se ha extinguido para siempre.
Gloria eterna para Carlos Llontop.
-

Carlos Llontop antes y después de haber pasado por las "mazmorras de la reacción".

EMOTIVO HOMENAJE A CARLOS

Familiares de Carlos Llontop, rodean a los exsanmiguelinos que la noche del 16 de enero, tributaron emotivo homenaje al líder estudiantil del viejo claustro piurano.
17 enero 2009

sábado, 17 de enero de 2009

EN MEMORIA DE CARLOS LLONTOP

Escribe: ALBERTO ALARCON

Entre las cosas hay una
de la que no se arrepiente
nadie en la tierra. Esa cosa
es haber sido valiente.

Jorge Luis Borges

Los seres humanos aprendemos a convivir fácilmente con nuestras miserias. Las volvemos como esas balas que se incrustan en el cuerpo y a las cuales es mejor no extraerlas. Una de esas miserias es el silencio ante la injusticia. La palabra que protesta y subvierte se ha tornado –según los códigos de Popper y de Bush – incómoda, desfasada, estrafalaria.

Las bombas sobre Gaza, los presos de Guantánamo, los niños muertos en Irak, los millones de hambrientos sobre el mundo, las cleptocracias de todo el planeta, los Pinochet, los Fujimori, los Alan García, los Videla, los Uribe, nada de eso tiene por qué importarnos. ¡Qué hermoso es el silencio, según estos patéticos Marcel Marceau del capitalismo!

Pero de tiempo en tiempo surgen los ángeles rebeldes, los Marx, los Lenin, los Stalin, los Mao, los Fidel, los Che Guevara, los Mariátegui, los Vallejo, los Heraud. Y entonces los Marcel Marceau se quitan la careta, arrojan la batuta y se ponen a repartir la muerte a borbotones. A repartirla en Stalingrado, en Hiroshima, en Nagasaki, en Vietnam, en el Congo, en Irak, en Palestina, en Perú, en Colombia, y en todo aquel lugar donde su bolsa y su vida esté en peligro. Lo han hecho siempre. Pero nunca aprendieron de sus derrotas. No quieren aceptar que pronto serán derrotados, que hagan lo que hagan, su podredumbre es una metástasis y sus funerales un acto impostergable. Que hagan lo que hagan, no podrán contener la multiplicación de los ángeles rebeldes.

A esta creciente troupé de revolucionarios pertenece Carlos LLontop Valdiviezo. Pequeño, de verbo encendido y corazón generoso, desde muy joven lo dio todo por los desheredados. En El Sexto lo torturaron hasta dañar sus nervios y su mente. Lo escupieron, lo patearon, lo desangraron, pero él jamás claudicó. Cuando aún podía hilvanar algunas ideas, trataba de interpretar el momento con las poderosas armas del marxismo. Y cuando ya no, su mirada se volvió una inmensa pregunta celeste, un relámpago que caía a diario sobre nuestra cobardía y nuestra incomprensión.

En los últimos años, cuando abandoné Piura, lo veía caminar tembloroso por sus calles. Sí, el ángel temblaba porque la fisiología es inexorable. Pero de lo que sí estoy absolutamente seguro es que su espíritu jamás tembló. Que no tembló ante el carcelero ni el torturador. Que no tembló ante la posibilidad de perderlo todo por sus ideas y su causa. Lo digo porque una vez lo miré profundamente a los ojos y vi en ellos la luz de los héroes. Esa luz que Prometo entrega sólo a los escogidos.

CARLOS, VICTIMA DEL VIL ZARPAZO TRAGICO

17 ENERO 2009
Mensaje remitido, vía Internet, por el doctor Martín Nizama Valladolid y leído durante el homenaje que anoche -16 de enero- los sanmiguelinos de toda la vida, le tributaron al desaparecido líder estudiantil piurano Carlos A. Llontop.
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SANMIGUELINOS:
A la distancia, pero unidos como un solo corazón sanmiguelino, deseo estar con ustedes en este merecido homenaje póstumo que la sanmiguelinidad profunda ofrece a uno de sus miembros caído, víctima del vil zarpazo trágico.
Carlos Llontop Valdiviezo ha muerto de manera doblemente dolorosa: la pérdida de su vida y la forma cómo lo perdimos. Al respecto, cabe hacernos una autocrítica profunda y sincera: Cuando él estuvo en vida, compartimos su desgracia?; fuimos sensibles ante su tragedia?
Meditemos sanmiguelinos y cada uno de nosotros escuchemos la respuesta de nuestra conciencia. Que nunca más nos atrape la indolencia ante casos como el que ahora nos aflige. Carlos no merecía este final. Su estela sanmiguelina y sanmarquina apuntaba a un desenlace con aureola.
A Carlos se lo llevó la indolencia social y la ineptitud del Estado para una dar respuesta digna al tipo de enfermedad psiquiátrica que abatió a este sanmiguelino y amigo entrañable. Carlos fue un luchador social por antonomasia, que cual Aquiles, fue abatido por la insensibilidad social, pero no vencido.
Murió en su ley, sin arriar banderas ni rendirse. Fue bravo y fuerte como reza nuestro himno. Hoy, Carlos está con nosotros en este sobrio escenario edil. Nos escucha, se alegra y va a cantar el Himno Sanmiguelino con nosotros. Mis más sensibles condolencias a su digna familia...
¡Qué viva Carlos Llontop!.
Sanmiguelinamente.
Dr. Martín Nizama Valladolid
Médico Psiquiatra
Promoción 1964